Mala Tibetano de Lapislázuli

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Mala Tibetano de Lapislázuli

Formado por 108 cuentas de 6 mm y una cuenta de 8 mm.

Longitud total del collar 70 cm. abierto y 35 cm. cerrado

Procedencia: Afganistán

¿QUÉ ES UN JAPA MALA?

Los malas son rosarios de oración compuestos de 108 cuentas que representan las 108 pruebas que tuvo que superar Buda o los 108 nombres que éste utiliza.

Mala significa "guirnalda" en sanscrito, la lengua tradicional del yoga, mientras que Japa significa "repetir oraciones".

Son parecidos a los rosarios cristianos, ya que son elementos sagrados de meditación y de oración, pero también pueden usarse como complemento en forma de collar o de pulsera de varias vueltas.

Los Japa Mala se usan en el Budismo, Hinduismo y Sijismo para recitar mantras. Al igual que un rosario cristiano se utiliza para recitar oraciones, el japa mala se utiliza para repetir mantras, es decir, frases o palabras que producen una vibración y que, repetidos, calman la mente y pueden llevarnos a un estado de conciencia superior.

Utilizar un mala, te permitirá llevar más allá la meditación, alcanzar una conexión espiritual y controlar las repeticiones completas que haces de tu mantra, ya que estos collares tienen una piedra más grande que te indica que has acabado una vuelta.

El uso del Mala supne una poderosa técnica meditativa donde se implican dos sentidos: el oído mientras se canta el mantra y el tacto mientras las cuentas van pasando entre los dedos.

¿CÓMO SE USA?

1. Elige un sitio tranquilo y ponte en una postura cómoda, es importante estar relajado y concentrado. Puedes encender algún incienso de meditación y poner música relajante.

2. Elige el mantra que vayas a usar, centrado en una intención. Puedes utilizar un mantra propio, creado por ti, por ejemplo: “gracias por todo lo que tengo y todo lo que soy”, “me quiero y me acepto”, “soy paz y amor”. También puedes utilizar mantras universales como el "Om".

3. Coloca el mala en tu cuello o enrollado en el brazo izquierdo, sostén el resto del mala con la mano derecha, entre el dedo corazón y el anular. Las cuentas se pasan usando el dedo pulgar y el dedo corazón, el pulgar representa la consciencia universal y el dedo corazón la pureza o sattva guna.

4. Empieza en la piedra Guru o piedra Meru, la cuenta número 109 que es más grande que las demás (desde la que cuelga un penacho de hilos y que representa el monte sagrado Meru la morada de los dioses en esta tradición) y ve pasando las cuentas hacia ti (para atraer la energía hacia ti). El mantra se recita mientras haces girar sobre sí misma la cuenta, es importante que mantengas el dedo índice hacia afuera y procura que no toque las cuentas, pues simboliza al ego.

5. Puedes recitar los mantras en voz alta o mentalmente. Al terminar el mantra, se pasa a la segunda cuenta, siempre haciendo avanzar el rosario hacia delante.​ Cuando se haya recitado el mantra 108 veces ―lo que se denomina una «ronda» de japa―, se llegará a la cuenta empenachada.

6. Si llegas a la piedra más grande y quieres continuar la meditación, no la pases por encima, simplemente cambia de dirección. La piedra mayor no se cuenta, pues es el punto de partida y de llegada.

Puedes usar tu Mala para ayudarte a meditar sin necesidad de reloj, por ejemplo, 108 repeticiones del mantra Om Mani Padme Hum equivalen a un ciclo de unos 20 minutos de meditación.

PROPIEDADES DEL LAPISLÁZULI

Los Malas de minerales desempeñan un papel importante al optimizar el estado de meditación y equilibrio energético, ya que añaden al mala las propiedades del mineral con el que se han fabricado, en este caso las del Lapislázuli.

El nombre Lapis Lazuli proviene del latín lapis, que significa “piedra”, y el persa lazhuward, que significa “azul”.

Está formada por múltiples minerales , principalmente Lazurita , Sodalita , Calcita y Pirita, la cual proporciona a la piedra unos efectos o reflejos dorados realmente bonitos que llaman la atención nada más verlos.

Uno de los pueblos que más usaban este mineral eran los egipcios , para ellos era la piedra de la buena suerte. Por ejemplo la ponían sobre los escarabajos sagrados o sobre las máscaras funerarias. Es más, se piensa que también era usada como medicina. Para ello se trituraba el lapislázuli y se tomaba el polvo resultante.

Abre el tercer ojo y equilibra el chacra de la garganta. Es una piedra que ayuda a liberar rápidamente el estrés, aportando una paz  profunda. Posee una enorme serenidad y trae la clave de la realización espiritual.

Es una piedra protectora que contacta con los espíritus guardianes. Reconoce el ataque, bloqueándolo y devolviéndolo a su origen. Armoniza los niveles físico, emocional , mental y  espiritual , aportando un profundo conocimiento interno cuando están equilibrados. Es un poderoso amplificador del pensamiento, aporta claridad y objetividad. Anima a la creatividad.